Hace tiempo que no os damos la vara con la ortografía, y eso está muy mal. Atacamos de nuevo y empezamos con un buen recordatorio:
Asimismo prometemos volver pronto con más recomendaciones.
Blog del Departamento de Lengua Castellana y Literatura del IES EL OLIVO (Parla)
martes, 25 de marzo de 2014
viernes, 21 de marzo de 2014
PRIMAVERA Y POESÍA
Dicen que ayer empezó la primavera y que hoy es el Día Mundial de la Poesía. Será verdad.
Celebramos ambas cosas, dos en uno, de la mano de Federico García Lorca.
IDILIO
Tú querías que yo te dijera
el secreto de la primavera.
el secreto de la primavera.
Y yo soy para el secreto
lo mismo que es el abeto.
lo mismo que es el abeto.
Árbol cuyos mil deditos
señalan mil caminitos.
señalan mil caminitos.
Nunca te diré, amor mío,
por qué corre lento el río.
por qué corre lento el río.
Pero pondré en mi voz estancada
el cielo ceniza de tu mirada.
el cielo ceniza de tu mirada.
¡Dame vueltas, morenita!
Ten cuidado con mis hojitas.
Ten cuidado con mis hojitas.
Dame más vueltas alrededor,
jugando a la noria del amor.
jugando a la noria del amor.
¡Ay! No puedo decirte, aunque
quisiera,
el secreto de la primavera.
el secreto de la primavera.
Federico García Lorca
Tampoco nosotros sabemos cuál es el secreto de la primavera.
martes, 18 de marzo de 2014
lunes, 17 de marzo de 2014
domingo, 16 de marzo de 2014
martes, 25 de febrero de 2014
LOS MEJORES CUENTOS DE TERROR DE 1º A
Allá por las vacaciones de Navidad (¡Dios, cómo pasa el tiempo!), fueron apareciendo en este blog una serie de cuentos de terror escritos por alumnos de 1º A de la ESO. Ahora, una vez leídos, los alumnos han votado y han elegido los que más les han gustado.
Íbamos a elegir sólo uno, pero la votación ha estado muy reñida y la diferencia entre los tres primeros ha sido muy ajustada; así que seleccionamos los tres primeros y los volvemos a publicar, ya con el nombre de sus autores (autoras, en este caso).
¡ENHORABUENA, CHICAS!
EL CUENTO MÁS
VOTADO:
¿QUÉ FUE DE
ROCÍO?
Rocío vivía con sus padres y con su perro Yuki en una casa muy grande a la
que se habían mudado hacía muy poco.
Un día se quedó sola con su perro porque sus padres tenían que ir a comprar
algunas cosas. A la niña se le ocurrió inspeccionar la casa, ya que todavía no
la conocía del todo. Subió a la planta de arriba y descubrió un pasillo al que
daban muchas puertas. Llegó hasta la última, la abrió y entró. La puerta se
cerró tras ella como si alguien la hubiera empujado con mucha fuerza.
Se quedó horrorizada: la habitación estaba llena de muñecas colgadas por el
cuello y manchadas con pintura roja como si fuese sangre. De repente, empezó a
escuchar unos golpes fuertes. Pensó que sería Yuki, que habría tirado algo al
suelo, pero vio por la ventana que el perro estaba tranquilamente en el jardín.
Se asustó.
Poco después, escuchó las voces de sus padres, que ya habían vuelto. Se
dirigió a la puerta para salir, pero sintió como si le tocaran la cabeza, y oyó
que le susurraban al oído unas palabras que no entendió. Empezó a gritar y a
dar golpes en la puerta, pero nadie la oía. De pronto, desapareció.
Sara Lorrio, 1º A
SEGUNDO MÁS
VOTADO:
¡UNA NOCHE
ATERRADORA!
Hola, soy Emily Henrrie. Mis amigas y yo fallecimos 1997. Me gustaría
contar nuestra historia, aunque…
Era 31 de octubre, la noche Halloween. Yo estaba en mi cuarto arreglándome
para una fiesta. De repente, oí un chillido ensordecedor.
-¡Aaaaaaaaah!
Me di un susto de muerte. Creí que había pasado algo, pero no era así. Era
mi amiga Tifanniy que quería asustarme,
como todos los años.
-¡Tifannie! ¡Te tengo dicho todos los años que no me hagas eso! ¡Que soy una
miedosa!
-Bueno… relájate, tía, que ha sido una bromita de nada.
Bajé, pero primero me despedí de mi madre.
-¡Adiós, mamá!
-Adiós, hija, ten mucho cuidado…
Su voz me sonó algo extraña, pero no hice mucho caso. ¡Iba a pasármelo
bien, muy bien! Por el camino recogimos a otras amigas, Ángela y Gabriela.
-¿Te pasa algo? –me preguntaron.
-No…, no, no me pasa nada. Sólo estoy un poco inquieta –contesté.
Llegamos al local donde se celebraba la fiesta, entramos y nos quedamos
pasmadas, pues no había nadie. La habitación estaba oscura y fría. Era todo
demasiado raro. Nos quedamos mirando aquel tétrico lugar, y descubrimos en un
rincón unas escaleras viejas, casi derruidas. A pesar del miedo que teníamos,
subimos. Arriba encontramos un local sucio, lleno de telarañas, que sólo se
iluminaba por la luz de la calle que entraba por las ventanas. Allí había unos
libros, uno de ellos estaba abierto… Había escrito: “Cuenta una leyenda que
hace muchos años, unas amigas murieron asesinadas por la madre de una de ellas.
La mujer se suicidó y su espíritu vaga por la Tierra…”. Sonó mi el teléfono,
era mi madre.
-Dime, mamá.
-Hija, estoy aquí, baja, tenemos que hablar. Es urgente.
Colgó sin más explicaciones. Estaba
asustada, y le dije a mis amigas que me iba un momento, que no tardaría nada.
Bajé, pero no vi a nadie. Volví a subir. Mis amigas también empezaron a
inquietarse. De pronto, empezamos a oír el sonido como de un líquido que cae.
Levantamos la mirada y vimos que en la pared habían escrito con sangre: “Ha
llegado vuestra hora”. Nos miramos horrorizadas y echamos a correr escaleras
abajo. Abrimos la puerta del local y…
-¡Aaaaaaaaaaaah!
Nerea San Martín,
1º A
TERCERO:
Maddie
Era un día frío y lluvioso. Yo estaba sentada en el sofá viendo en la
televisión mi programa favorito. En ese momento, mi madre entró en el salón con
cara preocupada y triste a la vez, y, cuando me contó aquello, lo entendí
perfectamente.
Me dijo que Maddie, mi mejor amiga, estaba en su clase de baloncesto
habitual, cuando se empezó a encontrar mal. Se fue al baño y, como tardaba
demasiado, su profesora entró para ver qué le pasaba. La encontró allí, con la
cabeza en el lavabo y un gran golpe en la cabeza. El grifo estaba abierto y el
agua corría tiñéndose de sangre y mojando sus cabellos. Nadie sabía qué había
sucedido. Para mí fue un golpe terrible.
Mi madre se marchó a hacer unas llamadas y yo me quedé sola, sentada en el
sofá, frente al televisor, pero ya no me interesaba nada de todo aquello. Sólo
podía llorar. Me levanté y fui al baño para lavarme la cara, a ver si así se me
aclaraban las ideas. Cuando entré en el cuarto de baño, todo estaba lleno de
vaho y el espejo estaba empañado. Me extrañó, pero no le di mucha importancia.
A lo mejor se había acabado de duchar mi hermano. Abrí el grifo y me lavé la
cara. Después, quité el vaho del espejo para ver cómo tenía los ojos después de
haber llorado. Entonces la vi, era ella, era Maddie. No eran imaginaciones mías.
Estaba segura. Me giré y…
No tengo más recuerdos de aquel momento. Lo último que vi fue mi imagen en
el baño, con la cabeza metida en el lavabo y con un golpe en la cabeza, igual
que Maddie. También recuerdo que ese mismo día, en el instituto, Maddie me dijo
que estaríamos juntas para siempre. Me lo prometió. No estoy segura, pero creo
que estoy muerta.
Mar Román, 1º A
lunes, 24 de febrero de 2014
sábado, 22 de febrero de 2014
LXXV ANIVERSARIO DE LA MUERTE DE ANTONIO MACHADO
Hoy hace 75 años que murió Antonio Machado, hacía frío y llovía en Coillure. Sí, 75 años, número redondo y triste.
Desde nuestro departamenteo -tan machadiano él- lo recordamos con el vídeo del homenaje (pequeñito) que se le hizo en el instituto en 2012 para conmemorar los 100 años de Campos de Castilla. Algunos de los alumnos que colaboraron lo recordarán.
Añadimos otro vídeo que cuenta la triste etapa final del poeta.
¡Quién estuviera hoy en Coillure!
viernes, 21 de febrero de 2014
EL AUTO DE LOS REYES MAGOS
Algún apasionado de la literatura medieval se ha dedicado a escenificar el Auto de los Reyes Magos con muñecos Playmobil. Aprovechamos su idea para acercar esta obra a los alumnos de 3º.
Es el primer texto teatral en lengua castellana que conservamos, aunque solo sea un fragmento. Como música de fondo suena el Cant de la Sibi.la, otro resto de dramatización sacra medieval que se conserva en los antiguos territorios de la Corona de Aragón. En la Misa del Gallo de la noche del 24 de diciembre, un niño, que representa a una sibila, canta anunciando el sacrificio que el niño que acaba de nacer (el Niño Jesús) tendrá que realizar para salvar a la humanidad. Todo muy medieval.
Difrutadlo.
EL CID CABALGA DE NUEVO
Para que vean los alumnos de 3º de la ESO que El Cid todavía interesa, les mostramos aquí los vídeos con dos versiones modernillas del cantar de gesta medieval.
La primera es una canción heavy interpretada por el grupo Tierra Santa. En el vídeo se utilizan imágenes de la película El Cid que en 1961 rodó el director Samuel Bronston. Si Hollywood se arriesgo a realizar esta superproducción, es porque la historia merece la pena.
A nosotros nos gusta más la versión rap, más apegada al texto y sin el tufillo triunfalista de la versión anterior. Seguramente, esta versión se acerca más a la de los juglares medievales.
La primera es una canción heavy interpretada por el grupo Tierra Santa. En el vídeo se utilizan imágenes de la película El Cid que en 1961 rodó el director Samuel Bronston. Si Hollywood se arriesgo a realizar esta superproducción, es porque la historia merece la pena.
A nosotros nos gusta más la versión rap, más apegada al texto y sin el tufillo triunfalista de la versión anterior. Seguramente, esta versión se acerca más a la de los juglares medievales.
MÚSICA ANDALUSÍ - MOAXAJA
Para ambientar a nuestros alumnos de 3º de la ESO en su paseo por la literatura medieval, les ofrecemos esta moxaja andalusí.
jueves, 20 de febrero de 2014
INTRODUCCIÓN A LA ESPAÑA MEDIEVAL - 3º ESO
Antes de adentrarnos en la historia de la literatura medieval conviene recordar algunas cosillas de historia de España.
miércoles, 19 de febrero de 2014
INTRODUCCIÓN A LA EDAD MEDIA I - 3º DE LA ESO
Para ayudar a nuestros alumnos de 3º de la ESO en su estudio de la historia de la literatura, vamos a ir colgando en el blog una serie de presentaciones. Empezamos con una breve introducción a la Edad Media.
Esperamos que aprovechéis este recurso.
domingo, 19 de enero de 2014
viernes, 17 de enero de 2014
UNA MALETA Y NUEVE HISTORIAS
HISTORIA Nº 8
¡QUIERO MADURAR!
Supongo que os preguntaréis qué hace una maleta en medio de la nada. Os lo
voy a contar, pero tendré que empezar por el principio.
Mi nombre es Anita, tengo trece años y vivo con mi mamá en Barcelona. Desde
hace un tiempo, ella andaba siempre fuera; si no era en el trabajo, era en la
discoteca o con sus amigas tomando una copa en un bar. Mamá me tuvo muy joven,
y mi abuela no lo llevó muy bien, así que mamá se escapó. Yo a eso lo llamaba
“madurar”.
Este año ha sido mi primer curso en el instituto. La gente no es como en el
cole. Menos mal que me tocó en la misma clase que Tania. La chica más popular
del instituto es Tara. Siempre va vestida de negro, fuma y tiene un
comportamiento muy vulgar.
Cuando llegó el tercer trimestre, me entraron ganas de cambiar algo en mi
vida; tal vez hacer amigos nuevos. Me entraron ganas de que la gente me
conociera, de ser popular… Empecé a pensar que si hacía lo mismo que mamá,
maduraría antes; así que hice una lista con todos los pasos que tenía que dar
para madurar. Tenía que integrarme en el grupo de Tara, ser popular, tener mi
primer novio, ir de fiesta, fumar, beber… y, por último, escaparme, como mamá.
Así la gente se daría cuenta de que había madurado, de que no era una friki.
Sólo le conté mi plan a Tania, aunque ella no lo aprobó.
Después de unas semanas, hasta mi mamá, que no me prestaba mucha atención,
se dio cuenta de que yo ya no era la misma: había dejado de vestirme con
colores claros y sólo usaba el negro, ya no estudiaba y empecé a escuchar música
que no era adecuada para mi edad. Ya había tachado todo de mi lista. La
siguiente fase era marcharme de casa. Y me fui.
Ese día, mi madre llegó a las cuatro de la tarde después de una noche
(parte del día) de fiesta, y no me encontró. Subió a mi habitación y lo vio
todo revuelto. Faltaba la maleta. Por primera vez se preocupó por mí, y creo
que se sintió culpable. Corrió a casa de Tania, y ella fue la que le dijo dónde
podría encontrarme.
Yo iba caminando por aquel camino, con mi maleta, y oí que mi mamá me
llamaba. Me di la vuelta y la vi corriendo hacia mí. Solté la maleta y fui a su
encuentro. Nos dimos un abrazo, me pidió perdón y me dijo entre lágrimas cúanto
me quería. Yo también lloré y también le dije que la quería. Volvimos juntas a
casa, pero la maleta se quedó allí, sola. Mi madre y yo empezamos una nueva
vida y ella era el pasado.
Alexandra
Costache, 3º B
miércoles, 15 de enero de 2014
UNA MALETA Y NUEVE HISTORIAS
HISTORIA Nº 7
LA
MALETA
Estrella
y Beatriz eran dos hermanas gemelas de 15 años que vivían en casa de su madre,
una vieja gorda y amargada que las
odiaba. Un día salieron a montar a caballo, como de costumbre y, a su regreso,
su madre les anunció que había concertado sus bodas con dos hombres ricos y
mucho mayores que ellas. Las niñas no podían hacer nada, ya que la fecha estaba
fijada para sólo unas semanas después. Estaban tan desesperadas que decidieron
huir de casa.
Una
semana antes de la boda, Estrella preparó un carruaje y Beatriz recogió cosas
de valor y las metió en una maleta, para luego venderlas y poder sobrevivir. Al
amanecer, antes de que se despertara su madre, salieron huyendo. Durante el camino, las dos
jóvenes iban muy felices, pensando en sus nuevas vidas y en la maleta que iba a
ser su salvación. Pero su felicidad duró poco: a lo lejos apareció su madre con
otro carruaje y acercándose a toda velocidad.
Durante
algún tiempo estuvieron intentando escapar y, al final, lo consiguieron. Su
madre las perdió de vista porque se había parado a recoger algo que había visto
caer del carruaje las jóvenes. Era una maleta, la misma por la que había salido
a perseguir a sus hijas. Se puso tan contenta que le hizo una foto a aquella
maleta en mitad del camino.
Las
hijas llegaron a un pueblo cercano en un estado desastroso: sudorosas,
despeinadas, temblando, hambrientas… Beatriz, que era la más caprichosa de las
dos, quiso entrar en una pastelería para comer algo. Estrella fue a coger
dinero para cumplir el capricho de su hermana, pero descubrió que la maleta no
estaba. La habían perdido. Desesperadas, estuvieron vagando por el pueblo sin
saber qué hacer.
Al día
siguiente decidieron volver a la casa de su odiosa madre. Todo el mundo se
había enterado de su huida, así que los hombres ricos anularon la boda.
Un mes
después, las dos hermanas aparecieron muertas cerca de su casa. Cuando las
encontraron, vieron sobre sus cuerpos una foto en la que aparecía una maleta en
mitad de un camino. En la parte de atrás su madre había escrito una
dedicatoria.
Verónica
Aranda Rodríguez, 3º B
lunes, 13 de enero de 2014
UNA MALETA Y NUEVE HISTORIAS
HISTORIA Nº 6
LA RUTINA DE ALONSO
Como todas las mañanas, sonó el
despertador a las seis y media. Alonso se levantó y fue a la cocina para
desayunar. Después se duchó, se vistió y bajó al garaje. Se subió en su modesto
coche y se dirigió hacia la oficina.
A Alonso le agobiaban los pitidos
ensordecedores de los demás coches, que querían llegar a su destino lo antes
posible. En la oficina, trabajaba sin descanso hasta las ocho de la tarde.
Cuando llegaba a casa, tenía que seguir trabajando otras dos horas más. Después,
bajaba a cenar a un bar que había cerca de su casa. Luego se iba a la cama para
esperar que el despertador sonara de nuevo.
Alonso estaba aburrido. Tenía que hacer
algo urgentemente. Se le ocurrió una brillante idea: cambiar de aires. Tras
darle varias vueltas al asunto, decidió que lo mejor era regresar a su pueblo,
donde, antes de venir a Madrid, llevaba una vida muy tranquila.
Tuvo que trasladarse a la ciudad porque lo que le
interesaba era trabajar en lo que había estudiado. Ahora le daba igual, y lo que
quería era recuperar la vida que llevaba antes. Iría a su trabajo a pie, sin
coche y tendría una jornada menos intensa, aunque ganaría menos. Además,
dispondría de tiempo libre por las tardes. Sólo la idea de pensar en su huerto
y en su afición a la pintura le hacía recobrar la ilusión por la vida.
Al día siguiente hizo la maleta y se marchó. Cuando llegó
al pueblo, antes de entrar en él, paró
su coche en medio del camino, se bajó y soltó la maleta. Durante unos minutos,
contempló el paisaje. Luego miró la maleta. Nada de lo que había en ella tenía
ya interés para él. La dejó allí, sola, se subió al coche y entró en su pueblo,
sin equipaje.
Víctor Vélez Carrillo, 3º B
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