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martes, 6 de noviembre de 2012

CUENTOS, CUENTOS, CUENTOS...


LAS GALLINAS

Había una vez un joven muy pobre que trabajaba en una tienda de regalos. Su jefe era muy malo y le pagaba sólo 5 euros por cada día de trabajo. El muchacho estaba muy cansado de trabajar tanto y de ganar tan poco, pero como no había trabajo, siguió en la tienda. Hasta que un día vio a una abuela que vendía gallinas a 20 euros cada una; entonces tuvo una gran idea: compró una gallina que creció y tuvo pollitos. Algunos los dejó crecer para que se convirtieran en gallinas, y otros los vendió por 10 euros cada uno. Así llegó a tener muchas gallinas.

Ahora, cuando las gallinas ponen huevos también los vende directamente. De esta forma gana mucho dinero cada día, y se ha convertido, poco a poco, en un hombre muy rico.

Kehuan Dai, 3º D


sábado, 3 de noviembre de 2012

CUENTOS, CUENTOS, CUENTOS...

Esta historia nos ha llegado con imagen incluida.



EL MILAGRO DEL LAGO 

 Era un día muy lluvioso como para salir a pescar. Carlos, el pescador, lo sabía, pero debía llevar comida a su familia. Carlos se fue en un pequeño bote a navegar por el lago que quedaba cerca de su casa. El tiempo empeoró y un fuerte rayo iluminó el cielo gris. Fue entonces cuando apareció el pez más grande que Carlos había visto en su vida. Sintió un jalón en su caña, tiró fuerte de ella y pescó un pequeño pez. Decepcionado y cansado regresó con su pequeña captura. Su esposa, al recibirlo, le dijo: 

-¿Has tenido suerte? 
-No –contestó Carlos-, pero al menos nuestro hijo podrá comer. 

Al cocinar el pez, observaron pequeñas piedras en su estómago: se trataba de diamantes puros. Ese día la suerte de Carlos y de su familia cambió para siempre y para mejor. 

 Jaime Quispe, 3º C

sábado, 27 de octubre de 2012

CUENTOS, CUENTOS, CUENTOS...


EL REY VALIENTE Y CRUEL

Había una vez un rey de un país muy lejano, que era muy valiente y el más despiadado del mundo. Nadie había logrado vencerlo jamás. Una vez llegó hasta un lugar terrible, un pueblo habitado por seres extraños, algunos de los cuales tenían un solo ojo en medio de la frente, mientras que otros tenían hasta tres. También poseían varias piernas, lo que los hacía muy veloces. A pesar de todo, el rey consiguió derrotarlos, por lo que esos seres extraños no tuvieron más remedio que ir a refugiarse en unas profundas y tenebrosas cuevas. Hasta allí los siguió el rey, y entró en la cueva con la intención de hacerlos desaparecer. 

Después de una larga búsqueda, los encontró y, cuando estaba a punto de matarlos, la cueva se derrumbó y todos murieron.

Daysi Sandoval, 3º C


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Carlos tenía 7 años y vivía en un pueblo llamado Criscrin. Él solía estar solo, ya que sus padres no tenían mucho dinero y trabajaba todas las mañanas de cabrero. 

Siempre les contaba sus problemas a las cabras, pero tenía una favorita a la que llamaba Manchitas. Un día, por la mañana, le habló y supo sus respuestas.

-Manchitas, Manchitas, hoy le he preguntado a mi padre que por qué no podía ir a la escuela; y me ha dicho que no se acordaba, que se lo preguntara a mi madre, pero no la he visto en toda la mañana.

-Beee, beee, beee -le contestó Manchitas.

Carlos no paraba de darle vueltas al asunto y, cuando llegó a su casa y vio a su madre haciendo la cena, le preguntó:

-Mamá, ¿por qué no puedo ir a la escuela?
-Carlos, se me ha olvidado. Pregúntaselo a tu padre.

Carlos subió enfadado a su habitación y esperó a que su madre lo llamara para cenar, mientras seguía dándole vueltas a sus cosas. Cuando su madre lo llamó, bajó y se encontró a sus padres allí, esperándolo. Se sentó y les preguntó a los dos a la vez:

-Mamá, papá, ¿por qué no puedo ir a la escuela?

Ambos se miraron y el padre contestó por los dos:

-Carlos, hijo, la verdad es que no vas porque creemos que es mejor que cuides de las cabras. Además, tú ya sabes leer y escribir.

Se callaron los dos y miraron a sus respectivos platos. Carlos, sin saber qué hacer, terminó rápidamente su cena y se retiró.

Al día siguiente, el muchacho volvió a hablar con Manchitas.

-Manchitas, la verdad es que no entiendo a mis padres. Ya sé por qué me dicen eso de que cuando sea mayor comeré huevos...

Carolina Zarco, 3º D


martes, 23 de octubre de 2012

CUENTOS, CUENTOS, CUENTOS...

Hoy va de manzanas (y de peras)

EL HAMBRE AGUDIZA EL INGENIO

Había una vez un niño llamado David que vivía en una ciudad muy grande. Tenía una hermana muy pequeña a su cargo debido a que eran huérfanos. Un día les entró mucha hambre, y su hermana se puso a llorar. David se preocupó tanto que decidió ir al mercado a pesar de que no tenía dinero. Iba pensando cómo podía conseguir comida sin pagarla y tuvo una idea. Fue a un puesto de frutas donde había mucha gente comprando y, sin que nadie se diera cuenta, cogió una de las manzanas de la base de un montón que estaba ordenado en forma de pirámide. Entonces se cayeron todas al suelo.

El dueño del puesto lo acusó de haber provocado la caída de las manzanas, pero el chico lo negó. El comerciante se puso a recogerlas y David le ayudó. Entonces, el señor le regaló varios kilos de manzanas. De esta manera, David y su hermana pudieron comer y se pusieron muy contentos.

Miguel Ángel Rocha, 3º C




LAS 15 MANZANAS

Jack era un chico que con 16 años se tuvo que poner a trabajar. Trabajaba para el señor Salgari. Un día, el jefe mandó al chico a comprar 15 manzanas, que era la fruta que más le gustaba. Fue a comprarlas y, al volver, entró en la cocina y dejó las manzanas que había comprado sobre la mesa. Al cabo de un rato, entró Erika, una de las empleadas de la casa, se acercó a la mesa y le dijo:

-¡Esas manzanas se ven muy ricas!

Jack, sin pensárselo dos veces, cogió dos manzanas y se las dio. Cuando llegó la hora de llevar la comida y las frutas a la mesa, el señor Salgari se dio cuenta de que faltaban dos manzanas. Él ya las había contado antes de que entrara Erika en la cocina.

-Jack... -dijo el señor Salgari.
-Sí, señor.
-Aquí hay solo trece manzanas, y yo conté quince. ¿Dónde están las  otras dos que faltan?
-Solo había trece, señor.
- ¡Imposible! -dijo,enfadado, el jefe.

Jack, muerto de miedo, bajó la cabeza y no dijo nada. Cuando Salgari le pretuntó a Erika, que era la única que estaba allí en ese momento, que si ella también había visto trece manzanas, la muchacha miró a Jack y respondió:

-Sí, señor, solo había trece manzanas y dos peras.
-¿Has dicho dos peras? -dijo, extrañado Salgari- Entonces seguro que conté esas dos peras pensando que eran manzanas. Podéis retiraros.

Jack suspiró y fue hacia la cocina, donde le dio las gracias a Erika.

El chico se salvó de un castigo, Erika se quedó con las dos manzanas y el señor Salgari se quedó convencido de que las manzanas que faltaban eran en realidad peras.

Alexandra Costache, 3º C

viernes, 19 de octubre de 2012

CUENTOS, CUENTOS, CUENTOS...





JAQUE MATE DEL PASTOR

Érase una vez un rey muy rico que un día decidió retar a una persona del reino para que jugara una partida al ajedrez con él, porque estaba seguro de que nadie sería capaz de ganarle, ya que era el mejor jugador de todo el reino. Nadie quería jugar con él. Pero un día apareció un pastor que se atrevió a aceptar el reto. Comenzaron la partida y ganó el pastor. Entonces el rey le dijo:

-Puedes pedirme lo que quieras, ya que me has ganado. Puedes pedirme tierras, caballos, comida, oro... Lo que quieras.

-Quiero arroz -contestó el pastor-, pero me va a multiplicar los granos de arroz en cada cuadrado del ajedrez. En el primero, un grano; en el segundo, dos; en el tercero, cuatro...; así hasta llenar los sesenta y cuatro.

-Por supuesto que lo haré -dijo el rey.

Lo que no sabía es que iba a dar al pastor una cantidad desorbitada de granos de arroz. De esta forma, el pastor consiguió arruinas al rey.

Vanesa Hinojosa, 3º C


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EL REY Y EL VECINO DE JUAN


Érase una vez un noble caballero llamado Juan que trabajaba para un rey que no es que fuese muy bueno que digamos. Juan vivía en su propia casa, pero por las mañanas, muy pronto, tenía que estar en la mansión del rey para prepararle el desayuno, ordenar los muebles correctamente y hacerle la compra.

                Juan tenía un vecino muy amable que un día le contó que no tenía dinero para pagar el alquiler, y que no tenía dónde ir. Entonces Juan le dijo:
                -No te preocupes. Intentaré solucionar tu problema. Mañana iré a contarle a su majestad tu situación.
                Al día siguiente, Juan le explicó la situación de su vecino al rey, y éste le dijo que si quería vivir en esa casa, tendría que pagar o irse a vivir a la calle.
-Majestad, se lo suplico, dejadle vivir en su casa –le respondió Juan.
-¡Si quiere vivir en su casa, que pague el alquiler! –insistió el rey.
-O le dejáis vivir en su casa o yo no volveré a trabajar con vos –le dijo Juan airado.
-Tú no me haces falta, así que vete y no vuelvas.

                Pasaron varios días, y Juan, que tenía en su casa a su vecino, tuvo que ir al supermercado para hacer la compra. Una vez dentro, se dirigió a la sección de lácteos, y allí vio al rey mirando a un lado y a otro, sin saber qué tenía que comprar; porque normalmente era él quien le hacía la compra. Juan intentó alejarse poco a poco sin ser visto, pero el rey percibió sus movimientos y, cuando se dio cuenta de que era Juan, se fue corriendo detrás de él y le dijo:
-Por favor, Juan, te lo suplico, vuelve a trabajar para mí. No sabes lo que sufro sin ti.
-Si vos no podéis vivir sin mí –le respondió Juan-, pues imaginad cómo puede vivir mi vecino sin su casa. Tenéis que dejarle vivir en su casa y, además, darle un poco de dinero para que pueda comprar sus propios alimentos.
El rey lo comprendió y se dio cuenta de que, aunque tenía mucho dinero, sin Juan se veía como atado de pies y manos; así que le dijo:
-Está bien, desde hoy se hará lo que tú buenamente quieras.
Y así fue.


Imad Mohouti, 3º C

domingo, 14 de octubre de 2012

CUENTOS, CUENTOS, CUENTOS...




LA ASTUCIA PERDONADA

Había una vea un chico llamado Manuel al que le gustaba apostar dinero con sus amigos, aunque era de una familia muy pobre que no tenía suficientes recursos para vivir.

Un día su madre le mandó a comprar patatas, pero antes de que se fuera le advirtió de que no gastara el poco dinero que tenía apostando. Manuel salió a comprar, pero en el camino se encontró con sus amigos y decidió apostar. Él pensaba que así podría conseguir más dinero, pero no fue así y lo perdió todo. Entonces pensó en cómo conseguir las patatas para que su madre no se enfadara. Por el camino fue recogiendo papeles, luego fue a casa de uno de sus amigos, cogió pintura e hizo bolas de papel con pequeñas piedras dentro, las pintó del color de las patatas, las metió dentro de una bolsa y se las llevó a su madre. 

Al entrar en casa, su madre estaba ocupada, y él dejó las patatas en la puerta y le dijo que se iba a jugar. Al volver, estaba asustado, pero se madre al verlo lo miró molesta, pero a la vez sonriente por la astucia de su hijo. Lo perdonó, pero le hizo prometer que no usaría su astucia para cosas mejores.

Dalia Quispe, 3º C


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LA RIFA DEL BURRO

Rubén era un adolescente que tenía dieciséis años y vivía con su familia en una granja. Sus padres trabajaban día y noche en el campo sembrando y recolectando. Lo que obtenían lo vendían en el pueblo. Pero una mañana, su padre no pudo levantarse de la cama porque tenía mucha fiebre. Llamaron al médico y este dijo que esta malo y le recetó varias medicinas para salvarle, pero no tenían dinero para comprarlas. 

Rubén estuvo toda la noche sin dormir pensando en cómo conseguir dinero. Por la mañana ya tenía la solución: haría una rifa en el pueblo, rifaría su burro, aunque él no tuviera ningún burro. Hizo cien papeletas a 3 euros cada una, se acercó al pueblo y, en menos de dos horas, las vendió todas. A los tres días, rifó el burro y le tocó al barrendero del pueblo, pero Rubén le dijo que había surgido un problema: la noche anterior el burro se había muerto. El barrendero se enfadó y le dijo que le devolviera el dinero de la papeleta. Rubén se lo devolvió, y así es como consiguió 297 euros, que era lo que costaban las medicinas, y salvó a su padre.

Juan Ángel Martín, 3º C

martes, 9 de octubre de 2012

CUENTOS, CUENTOS, CUENTOS...


LAS VELAS

Hubo una vez un padre que tenía tres hijos: dos varones y una chica que era la pequeña. El padre, que se llamaba Federico, estaba preocupado porque no sabía a quién dejarle la casa y las tierras en herencia; así que reunió a sus hijos y les dijo que tenían que llenar con algo, lo que fuera, dos habitaciones de la casa.


A la mañana siguiente era el turno del mayor, quien, al acabar el día, había llenado una habitación entera más la mitad de la otra con chatarras y trastos viejos.


Llegó la mañana siguiente y fue el turno del hijo mediano, y éste, al acabar el día, había llenado una habitación entera más tres cuartas partes de la otra con heno.


El tercer día le tocó a la pequeña, y el padre vio que la muchacha no hacía nada en todo el día, así que fue a preguntarle. La hija le pidió que la acompañara en la noche para verlo. Se hizo la noche, la chicha cogió dos velas y dos cerillas. El padre la acompañó y pudo observar cómo su hija colocaba una vela en cada habitación y las encendía. De repente, se dio cuenta de cómo su hija había llenado las dos habitaciones con lo más fácil del mundo: con la luz. Así pues, el padre ya tuvo claro con quién se quedaría la casa y los terrenos.


Maurico Javier Zambrano, 3º C


viernes, 5 de octubre de 2012

CUENTOS, CUENTOS, CUENTOS...

Hoy tenemos el cuento de nuestro querido Jesús, un atlético de pro que ha cometido aquí una pequeña infidelidad futbolístico-literaria.


EL MEJOR JUGADOR DEL MUNDO

Érase una vez un niño al que le gustaba jugar mucho al fútbol. Se llamaba José, y vivía con sus padres. Un día José se fue con sus amigos a jugar al fútbol a una pista que estaba al lado de su casa. El niño no sabía que era muy bueno. Un buen día se fue al colegio y, cuando llegó el recreo se fue a la pista a jugar, pero no le dejaron. Él insistió y, al final, le dejaron. Gracias a él ganaron 5-0. Al día siguiente era sábado, y por la tarde bajó a jugar. De repente, pasó un entrenador de fútbol y se quedó viendo cómo jugaban. Al acabar el partido llamó a José y le dijo que si quería jugar en el Atlético de Madrid. El muchacho se emocionó mucho y le dijo que sí. El sábado siguiente ya empezó a jugar en el equipo juvenil. Era tan bueno que terminó jugando en el Real Madrid. Ganaron muchos partidos gracias a él y fueron campeones de la Liga y de la Copa del Rey.

Jesús Muñoz, 3º D

domingo, 30 de septiembre de 2012

CUENTOS, CUENTOS, CUENTOS...

Los alumnos de 3º de la ESO ya están calentando motores para afrontar el nuevo curso. Entre las primeras actividades que han realizado está la escritura de un cuento breve que hable del ingenio de un personaje para sobrevivir. Os los iremos mostrando poco a poco, para que no os empachéis. Ahí va el primero, que ha salido un poco nihilista.


EL POZO DE LOS DESEOS

Hugo Coss era un niño de Brooklyn, era muy pobre y vivía a las afueras de la ciudad. Estaba harto de mendigar sin éxito en este mundo egoísta e insolidario. 


Un día estaba paseando por el campo cuando encontró unos túneles subterráneos que conducían a un viejo pozo ya sin agua. Se le ocurrió la idea de poner un cartel en la zona superior del pozo que decía: "Pozo de los deseos. Echa una moneda y se cumplirá lo que pidas".


A partir de ese día, los ciudadanos empezaron a frecuentar ese lugar y a echar gran cantidad de monedas que Hugo recogía cada noche a través de los túneles.


Gracias a esto, Hugo aprendió que la única manera de sacarle dinero a la gente en la sociedad capitalista es haciéndole creer que es en su propio beneficio. Finalmente, Hugo se enriqueció y se convirtió en un egoista como ellos.


Ricardo Miranda, 3º D

domingo, 3 de junio de 2012

COMPARTE LO QUE LEES

FINIS MUNDI
Laura Gallego

La obra es, simplemente, una maravilla. Pero eso ya lo sabía antes de leerla, pues, además de haber recibido muy buenas opiniones sobre ella, tratándose de un libro de Laura Gallego tenía que serlo, como todos los que he leído de ella. Es una historia muy entretenida que se lee fácilmente, sin que en ningún momento se haga pesada, lo que es algo difícil, ya que, aunque un libro te guste, eso no quiere decir que no tenga fragmentos que se te hagan un poco cuesta arriba. Hay pocos libros que no te cansan en ningún momento de la lectura, así que es un mérito. Además, que un tema tan explotado, como es una profecía del fin del mundo, llegue a interesar se merece un aplauso. Y no hay nada más que añadir sobre esto.


Acerca de los personajes, tampoco se puede decir mucho. No puedo quedarme con uno en concreto, ni con dos. Yo lo veo así: los personajes de un libro (de un libro decente, claro) son un conjunto, y no me puedo quedar con uno, porque entonces se queda cojo. Seré maniáticfa o especial, pero así son las cosas.

En cuanto a recomendar esta novela a alguien, se la recomendará a mi primo, mi querido primo. Otro gran lector como yo. Él sabría apreciar la obra y le gustaría. No sería la primera vez que le recomiendo un libro, ni él a mí, acertando. Me atrae la idea de, cuando estemos en el pueblo, comentala hasta altas horas de la noche, mientras su hermana no es capaz de seguir la conversación por no querer leer. Es un plan perfecto; perfecto como este libro.

Laura Sanz, 3º D

lunes, 28 de mayo de 2012

TU OPINIÓN CUENTA


LOS DERECHOS DE LOS NIÑOS

Para los niños, los derechos son básicos. Están en edad de divertirse, de jugar con sus amigos y de aprender, pero en algunos países los niños se dedican a trabajar en cualquier cosa, como basureros, para poder sacar adelante a su familia. Otros niños ni siquiera tienen familia ni casa, roban para poder comer y viven en condiciones infrahumanas. Algunos se dedican a la prostitución, y no son raras las niñas que son madres.

Todo esto tiene una difícil solución, pero podría mejorar se las empresas para las que trabajan estos niños los ayudaran a poder estudiar no explotándolos como lo hacen. Estos niños necesitan trabajar, pero también necesitan una educación para poder aspirar a algo en la vida.

En otros países, como en España, los niños no valoramos realmente todo lo que tenemos, mientras otros no tienen nada, ni siquiera derechos.

Sandra Castellano, 2º B


domingo, 27 de mayo de 2012

TU OPINIÓN CUENTA


NIÑOS SIN DERECHOS

Todos los niños del munod, sólo por el hecho de ser niños, tenemos unos derechos: derecho a tener una familia, a estar protegidos contra los malos tratos, a no ser violados (física o psicológicamente), a no ser explotados, a divertirnos, a tener una educación...

Desgraciadamente, estos derechos nos e respetan en muchas partes del mundo. Por lo tanto, creo que todos los mandatarios del mundo deberían llegar a un acuerdo para dictar leyes, de obligado cumplimiento, para que todos los países se comprometieran a respetar estos derechos.

Mientras tanto, podemos ayudar a los niños que carecen de ellos con algunos pequeños gestos como no comprar artículos que hayan sido fabricados mediante la explotación infantil, apadrinar niños de países menos desarrollados, denunciar los abusos de los que tengamos conocimiento...

Ojalá todas esas imágenes angustiosas de niños recogiendo comida de macro-basureros, de niños trabajando en minas, de niñas madres, de niños soldados... puedan ser borradas en un futuro cercano.

Fernando Gracia, 2º B

sábado, 19 de mayo de 2012

POESÍA Y PRIMAVERA

Los alumnos de 2º de la ESO han estado leyendo una antología de poemas dedicados a la primavera y los han plasmado con mimo, cargados de colorido, flores, mariposas y vida. 

¡Esperemos que sigan brotando los versos por nuestros pupitres y aulas!


viernes, 11 de mayo de 2012

PÓCIMAS MÁGICAS II / EXPRESIÓN ESCRITA


POCIÓN MÁGICA PARA IR A LA UNIVERSIDAD
INGREDIENTES
- 4 patas de mosquito
- 1 ojo de rana
- 1 pata de gato
- Hierbas de la selva Amazonas
- 1 trucha
- 1 mechón de la persona que desea ir a la universidad
MODO DE PREPARACIÓN
Juntamos las patas de mosquito y la pata de gato. Lo removemos muy bien y lo dejamos una hora en el congelador. A continuación, cogemos la trucha y el ojo de rana y los hervimos hasta que se pongan líquidos. Después cogemos la mezcla del congelador y la juntamos con la trucha y el ojo de rana; añadimos las hierbas amazónicas y el mechón de pelo.
MODO DE EMPLEO
Hay que tomar la poción fría, acostado en la cama. Después de ingerir la mezcla, hay que decir: “¡Quiero ir a la Universidad!”. Pero lo más importante es… ¡empeño y esfuerzo!
Liliana Vanessa Acaro, 2º B


POCIÓN PARA SER BAILARINA PROFESIONAL DE FUNKY
INGREDIENTES
- 1 l. de agua de ritmo
- Tu disco de música preferido
- Tus zapatos para bailar
- 300 gr de sal
- Un cucharón multicolor para batirlo todo
PREPARACIÓN
Primero es muy importante decir las palabras mágicas: “bailarina de funky quiero ser y bailarina de funky seré”. Después, en una cacerola echamos el litro de agua de ritmo y la sal. A continuación metemos con cuidado el disco de música en la cacerola para que se desintegre bien. Cuando esté todo, lo batimos bien durante un minuto con el cucharón multicolor. Por último, has de ponerte los zapatos y empezar a bailar, y, mientras lo haces, te has de tomar un vaso de la poción, y ¡listo!: tu deseo se hará realidad.
Erika Cabanillas Osco, 2º B


POCIÓN PARA LLEGAR A SER INGENIERO
Para empezar, hay que estudiar media hora cada día como mínimo, pero para ayudarte voy a darte una pócima mágica.
INGREDIENTES
- 200 gr de planos triturados
- 300 gr de amuletos de la suerte
- 8 Kg de sudor de ingenieros
PREPARACIÓN
Los planos, previamente triturados, se meten en un barril de 12 metros de alto, en el que después se echan los amuletos de la suerte y el sudor de ingeniero. Se pone la tapa al barril y se le hace rodar durante 2 minutos. ¡Ya está lista!
FORMA DE TOMARLA
Durante 10 años deberás tomarla cada día de luna llena a las 12 en punto de la noche.
Javier Imaalitin Cano, 2º B


POCIÓN PARA SER AZAFATA DE VUELO
INGREDIENTES
- 1/2 gr de entusiasmo
- 1/2 gr de sabiduría
- 1 gr de estudio
- 5 idiomas
- 1 muñeca Barbie
INSTRUCCIONES DE REALIZACIÓN
Primero metemos la muñeca Barbie en una cacerola; luego echamos 1/2 gr de entusiasmo, los cinco idiomas, el gr de estudio y, por último, 1/2 gr de sabiduría. Se pone a fuego lento y se deja cocer durante dos días. Después se deja enfriar y se bate con una batidora.
CÓMO HA DE TOMARSE
Esta pócima ha de tomarse a las 12 de la noche, en un aeropuerto, con los ojos cerrados y diciendo “abra cadabra manitas de cabra”. Tarda en hacer efecto do segundos. Si no surte efecto, es porque te falta un ingrediente: LA IMAGINACIÓN.
Brenda Báez, 2º B

jueves, 10 de mayo de 2012

PÓCIMAS MÁGICAS I / EXPRESIÓN ESCRITA

El departamento de Lengua y Literatura considera de gran importancia el fomentar la expresión escrita de los alumnos de todos los niveles. En 2º de la ESO esta actividad sirve, además, para expresar los sueños de los chavales. En un trozo de papel cada alumno ha de poner su más preciado sueño; luego esos papeles se reparten y cada uno ha de inventar una pócima mágica para que su anónimo compañero o compañera consiga su deseo. Vamos a mostraros algunas de estos brebajes, por si alguien se anima.


PÓCIMA PARA LLEGAR A SER LA PERSONA MÁS FAMOSA Y RICA DEL MUNDO

 INGREDIENTES
- 1 litro de fama
- 100 gr. de polvos mágicos
- Muchos pétalos de flor amarilla
- 4 gotas de lluvia
- 5 litros de agua cristalina
PREPARACIÓN
Meter en un bol los pétalos de flor amarilla previamente cortados en trocitos pequeños y mezclarlos con las 4 gotas de lluvia y los 5 litros de agua cristalina. Se mezcla todo bien en el bol, y cuando esté bien removido lo metemos en una cacerola y lo ponemos al fuego para que hierva durante 10 minutos. Después, se añaden el litro de fama y los 100 gramos de polvos mágicos. Se bate todo bien y ya está listo.
FORMA DE TOMARLA
Una vez preparada, se llena un vaso de 50 centilitros, se espera a que pasen 6 minutos y se cuenta un, dos, tres con el vaso al revés sin que se te caiga.
Katherine M. Chiguano, 2º B



PÓCIMA PARA SER SECRETARIA
INGREDIENTES:
- 2 Kg de folios
- Una pizca de inteligencia
- 1 litro de agua
- Una pizca de azúcar
- 1 vaso de lapiceros y bolígrafos
PREPARACIÓN:
Primero hay que romper los 2 Kg de folios en trocitos pequeños; luego juntamos los trocitos con agua y dejamos que se deshagan. Cuando ya está el papel deshecho, le echamos el vaso de lápices y bolígrafos, esperamos a que salga toda la tinta, y después se sacan los bolis y lapiceros. Removemos y, cuando esté todo bien mezclado, echamos la pizca de azúcar. Para finalizar, se calienta todo 2 minutos y luego se deja enfriar. Una vez frío, se echa la pizca de inteligencia y se bebe.
Victoria Santamaría, 2º B


PÓCIMA PARA SER EL MEJOR INGENIERO ROBÓTICO
INGREDIENTES
- 100 enciclopedias hervidas
- 45.000 diamantes puros
- Huesos de águila
- Helio exótico
PREPARACIÓN
Echar las cien enciclopedias en un caldero a temperatura ambiente para que no se borren las letras. Luego poner los 45.000 diamantes puros a la parrilla hasta que se tuesten. Después añadimos los diamantes al caldero y los removemos con las enciclopedias durante 15 minutos.
Buscamos los huesos de águila y los calentamos a 1000o hasta que se fundan, y los echamos en el caldero. La poción se pondrá gris. Finalmente, echamos el helio exótico, gracias al cual se unirán todos los ingredientes.
FORMA DE TOMARLA
Lo removemos bien todo y tomamos un máximo de cinco tragos diciendo las palabras mágicas “mucho quiero ser ingeniero”. Tardará un segundo en hacer en efecto.
Javier Pérez del Cristo, 2º B

viernes, 3 de febrero de 2012

HISTORIAS CON LA V

Se trata de que cada alumno seleccione 10 palabras que comiencen con la letra V, otras diez que simplemente la contengan, dos nombres de lugares y dos de personas que comiencen con esa letra. Con ese material tienen que escribir una pequeña historia. Pueden aparecer otras palabras que ni comiencen ni contengan la V.


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Veinte vecinos, entre ellos Vicente y Virginia, vivían en Valladolid. Vicente era vigía y siempre llevaba vaqueros, y Virginia trabajaba de veterinaria.

Un verano, Virginia recibió las visitas de una vaca y de una gaviota. El problema de la vaca era que, de tanto cavar para buscar una calavera, sus pezuñas se habían ensuciado mucho. Virginia se las lavó, y la vaca volvió a Venecia, donde vivía.

La gaviota llegó después. Ella no podía volar, y había visto vídeos para hacerlo. Virginia le dijo que en el Universo vivían muchas aves que no sabían volar. La gaviota, más motivada, se fue a intentar volar de nuevo. Vicente, el vigía y novio de Virginia, cogió su móvil y la llamó.

-Vente a Valencia conmigo

Virginia, conmovida, respondió con un verdadero “sí”.

Fernando Gracia, 2º B




Victorino, un hombre joven, muy rico, pero muy voluntarioso, tenía una amiga que se llamaba Virginia. Un día de invierno, a Victorino le robaron en su casa; se llevaron su dinero, pero no sus valores. Sólo le dejaron la ventana, y suerte que tenía una vela para alumbrarse.

A Victorino le gustaba mucho divertirse tocando su nuevo violín favorito, y se aferró a practicar para recuperar su dinero. Un día, un supervisor le oyó tocar y le encantó. El supervisor le dijo que había un concurso en el que valoraban la habilidad para tocar el violín que se celebraba en Vigo. Como a Victorino le gustaba mucho volar, aprovechó la oportunidad para hacer un vuelo a Vigo. Cuando llegó al aeropuerto, alquiló un vehículo y llegó al teatro donde se iba a celebrar el recital. Allí se encontró a su amiga Virginia, que llevaba velo porque se había convertido al islam. La chica se quedó a ver la actuación de su amigo, con la que le dieron dinero y unas latas de cerveza. Tras el recital, Victorino realizó giras por Valencia y Venecia.

Jesús Urbón, 2º B


Un día, en una vieja aldea, dos jóvenes, Vicente y Victoria querían volar a Valencia para visitar a un antiguo vecino del la aldea. Lo malo es que el avión era una antigualla y estaba cubierto de polvo; menos mal que el piloto era un buen aviador. Desde la ventana vieron los pueblos de Valladolid y Valencia, pero tuvieron que aguantar todo el viaje sin ventilador. Cuando llegaron, se tomaron un buen vino de la mejor uva en la habitación del hotel.

Al día siguiente salieron de compras; por la mañana Vicente se fue a Zara a comprarse un traje de lana de oveja; por la tarde, Victoria fue al concesionario a comprarse un fabuloso Lamborghini Aventador y, además, un barco de vela para Vicente. Cuando ambos llegaron a su hotel vieron que había …¡una vaca en su habitación! Estaban perplejos. Fueron a avisar a la policía y, de repente, se les apareció un ovni con una Virgen dentro. Fueron abducidos y unos pequeños marcianos les dijeron que les tenían que desvelar un secreto, que era que se iban a convertir en avispas. Cuando salieron de la nave, ésta voló en pedazos y al final murieron sin visitar al vecino.

Anónimo, 2º B


Viviana Avilés era la novia de Vinny Arévalo; ambos se fueron en verano de vacaciones en avión a Venecia para navegar por sus canales. Estuvieron conociendo avenidas y comiendo uvas, ya que le encantaban a Viviana, y viendo vídeos de vacas y ovejas corriendo por los valles. Más tarde, Víctor, un vigilante vasco, los invitó a Valencia, y ellos aceptaron.

Al llegar a Valencia, a la casa de Víctor, era evidente que estaba llena de polvo, y ellos aceptaron limpiarla, pero con la condición de escuchar música a un volumen muy elevado. Cuando terminaron de quitar el polvo, fueron a la playa, y como Vinny era muy valiente, decidió irse hasta las boyas. Después de un tiempo, Vinny y Vivian volvieron a su casa de Venezuela.

Liliana V. Acaro, 2º B


Vicente y Vanesa eran compañeros de profesión, ya que eran los dos veterinarios. Tenían que ir a un evento en Vigo en tiempo de adviento, así que les dio mucha pena irse.

En Vigo había una suave brisa. Cuando llegaron al hotel, tuvieron que encender velas para ver porque se había ido la luz. El viernes fueron a dar un paseo. Vanesa llevaba unos vaqueros y un velo. En la octava manzana vieron unas vacas y oyeron unas voces que provenían de las ventanas, pero no eran violines. Anduvieron para llegar al hotel. El siguiente jueves se fueron a sus casas. El próximo año les iba a tocar ir a Valencia, a Vicente en invierno y a Victoria en primavera.

Sandra Castellano, 2º B


Había una vez dos grandes amigos llamados Víctor y Vicente. Vicente era un hombre viudo, violento y amante de la música: tocaba el violín. Víctor era divertido, expresivo y un gran veterinario. Se conocieron en Venezuela, aunque Víctor era de Valladolid y Vicente de Vallecas. De ahí salió una buena amistad de dos devotos del viaje y de las aventuras. Como compartían esta afición, en las vacaciones se iban a conocer mundo, y Vicente, además, a conocer chicas. En uno de esos viajes, Vicente conoció a una chica de la que se enamoró completamente. Ella vivía en Irlanda, y Vicente dejó Vallecas y a su amigo por esta muchacha. Unos años más tarde se casaron y tuvieron dos hijos; a uno lo llamaron Roberto y al otro Víctor en honor a su amigo del alma y padrino de su boda.

Víctor siguió viviendo en Valladolid, pero todos los veranos iba a Irlanda a estar con ellos. En uno de esos tantos veranos se fue y no volvió. Se quedó allí para siempre porque le gustó mucho el ambiente, la cerveza y estar con su amigo. Alquiló una vivienda al lado de la de Vicente, se compró una televisión de treinta y nueve pulgadas y rehízo allí su vida. También consiguió una novia y lo dejó todo en España. Los dos amigos se quedaron en Irlanda para siempre y de vez en cuando iban a España, pero volvían y traían cositas, como jamón, uvas… Ellos ya se consideraban irlandeses; y a esto se debe que muchos españoles tengan familiares irlandeses.

Carlos Quintero, 2º B


En un valle de Vigo vivía Valeria, en una casa que había alquilado para todo el verano que ya estaba acabando. Era su último día y ya tenía las maletas en la puerta. No corría nada de viento, pero llovía, y aunque lloviera hacía calor, así que se sirvió en un vaso un helado de vainilla. Encendió la televisión, abrió una ventana y vio el verde césped mientras que se lo comían las vacas. Cuando terminó el helado, metió el vaso en el lavavajillas con el resto de la vajilla, después fue al servicio, cogió su nuevo móvil y llamó a su amiga Valentina para decirle que se iba de viaje a Venezuela, que si quería ir con ella.

Cuando terminó de hablar, se puso a leer una revista hasta que llegaron los dueños de la casa, les devolvió la llave, les agradeció muchísimo que le hubieran alquilado la casa, se despidieron y Valeria se fue a casa de su amiga, que vivía en Vizcaya y con la que próximamente se iría a Venezuela.

Erika Cabanillas, 2º B


viernes, 20 de enero de 2012

TALLER DE POESÍA / UN MUNDO DE SUSTANTIVOS

Los talleres de poesía son un excelente instrumento para que los alumnos del primer ciclo de la ESO descubran la poesía y se vayan acostumbrand a ellas y a sus juegos con el lenguaje. Se pueden combinar, además, con el repaso de la morfología, como hemos hecho en este caso con el sustantivo.


La actividad ha consistido primero en una lectura del poema "Biografía" del poeta colombiano Guillermo Valencia (1873-1943), construído exclusivamente con sustantivos, a excepción del único adjetivo que lo cierra.


BIOGRAFIA

Cuna, Babero, Escuela, Libros, Tesis, Diploma.
Pobreza, Pleitos, Jueces, las Cortes, Ruido.
Comités, Elecciones. Tribuna. Gloria. Olvido.
Viajes. El Bosque. Londres. París o Roma.

Regreso. Novia. Enlace, Rorros. Dientes. Aroma.
Ilusión. Señoritas. La sociedad. Marido.
Bailes. Celos. Pesares. Esclavitud. Gemido.
Nietos. Babero. Escuela. Griego. Latín y Doma.

Vejez. Gota. Desvelos. Desilusión. Novenas.
Ceguera. Gripe, vértigos. Callos. Penas.
Abandono. Esquiveces. El patatús. La fosa.

Llanto. Duelo, Discursos. Decreto. Paz. Sonrisa.
Risa. Chalets. Pianola. Paseos. Una misa.
Timba. Silencio. Ortigas. Ausencia, Cruz mohosa.


Una vez leído y comentado, los alumnos han de crear su propio poema sólo con sustantivos en el que desarrollen de forma sintética su experiencia vital o la cotidianeidad de un día de su vida. Los resultados se leen en clase.


Aquí tenéis algunos de los poemas "biográfico-sustantivos":


Cama, ropa, camiseta, pantalón calcetines, playeras.
Escaleras, desayuno, dientes, mochila, camino.
Instituto, clases, Mates, Lengua, Sociales, Naturales,
Ciudadanía, Francés, Inglés, Música, Educación Física.
Recreo, clases, timbre, libros, mochila, camino.
Casa, comida, descanso, tele, deberes.
Medias, espinilleras, entrenador, entrenamiento, fin.
Casa, ducha, cena, tele, dientes, cama, sueño.

Fernando J. Gracia, 2º B


Cama, desayuno;
peine, pelo;
mochila, espalda;
puerta, calle;
instituto, silla,
clase, libros,
mesa, recreo,
clase, fin.
Casa, comida;
dientes, cepillo,
boca, enjuague, agua;
libros, memoria, deberes;
tele, fútbol, balón,
pie, gol, fin.
Casa, ducha,
cena, tele;
cama, sueños.

Iván Rico, 2º B


Cama, bostezo, regaños, sueño.
Legañas, desayuno, dientes, camino.
Aburrimiento, clases, chicas, alegría.
Recreo, comida, clases, salida.
Parada, autobús, casa, almuerzo.
Tele, deberes, Tuenti, ropa.
Camino, entrenamiento, hogar, cena.
Tuenti, dientes, cama.

Carlos Quintero, 2º B


Nacimiento, tristeza, colegio, estudio.
Crecimiento, autobús, Beijing, avión.
Desplazamiento, España, papá, casa.
Colegio, estudio, vacaciones, estudio.

Verano, alegría, ordenador, tristeza.
Colegio, confusión, aprendizaje, verano.
Instituto, aprendizajes, amigos, alegría.
Vacaciones, ordenador, estudio, instituto.

Ke Huan Dai, 2ºC


Cama, alarma, bostezo, sueño.
Desayuno, dientes, tele.
Camino, clases, aburrimiento.
Amigas, recreo, bocadillo.

Clases, aburrimiento, salida.
Camino, casa, tele, almuerzo.
Facebook, deberes, merienda, tuenti.
Parque, amigas, alegría.
Casa, cena, dientes, camita.

Luisa Geanella Bustamante, 2ºC


Cama, baño, ducha, televisión,
ropa, cartera, calle, colegio,
entrada, clase, estudio, salida,
comida, televisión, academia.
Ordenador, calle, chuches, fútbol,
deberes, ordenador, teléfono, televisión,
cena, televisión, cama, manta,
lectura, luz, sueño, oscuridad.

Diego Pina, 2º C

Quito, guardería, hospital,
anemia, recuperación, salida,
hospital, mamá, hija.

Despedida, aeropuerto, viaje.
España, aeropuerto, papá,
hermanos, Madrid, casa,
familia, cena, cole, amigos.

Mudanza, casa, Parla,
colegio, diversión, aprendizaje.
Vacaciones, Ecuador, familia,
bienvenida, sueño, desayuno.

Paseo, fiesta, primos, casa,
noche, sueño, mañana,
desayuno, fiesta, playa,
despedida, Madrid.

Daysi Sandoval, 2º D


España, alegría, nervios, mamá,
papá, abrazo, coche, casa, dormir.
Día, camino, tiempo, sol,
casa, Parla, tío, abrazos, Retiro.

Colegio, recreo, clase, salida.
Casa, almuerzo, siesta, deberes,
ordenador, calle, paseo, parque.
Casa, noche, dormir, mañana.

Luis Ernesto Gonzales, 2ºD

viernes, 13 de enero de 2012

CRITERIOS DE EVALUACIÓN DE LA EXPRESIÓN ESCRITA



Ayer me pasé la tarde corrigiendo una buena pila de tareas de expresión escrita. Me esmeré. En cada trabajo me dediqué a poner detalladamente los elementos que convendría mejorar: en algunos, ortografía de la acentuación; en otros, ortografía de letras; aquellos, la adecuación; estos la coherencia; otros, el registro... Un alumno bueno me escribió este mensaje: "No estoy de acuerdo con la justificación que me das. A mí me parece que está muy conseguido y que me expreso bien".


De todo mi trabajo por animar y orientar, había entendido que no era válido... ¿Dónde estuvo el error?


Como siempre, creo que se lo damos todo demasiado masticado. Nuestra tarea es más una labor a largo plazo. En seguida, recurrí a mis criterios de evaluación de la expresión escrita, después de años de estudio, reflexión y trabajo con los alumnos:


1. ADECUACIÓN PRAGMÁTICA: Es la propiedad textual basada en el cumplimiento de las normas relacionadas con el emisor, receptor, el tema, la situación y la intención comunicativa que condicionan la variedad (dialectal o estándar) y registro (formal/informal) que se debe emplear.


Fuerza ilocutiva: Cumple el propósito comunicativo establecido (informar, pedir datos, presentar una queja, etc.).

Respeta las convenciones sociales y discursivas del género (carta, instancia, noticia, cuento, etc.).
Dialecto: Uso sostenido de la variedad diafásica, diatópica o diastrática apropiadas a la situación comunicativa.

Registro: Uso sostenido del registro apropiado al contexto y al género discursivo (oral /escrito), control del nivel de formalidad (por ejemplo: tú/ usted/ vos), el grado de especificidad (por ejemplo: test de elección múltiple, prueba, examen), la modalidad objetiva o subjetiva.


2. COHERENCIA PRAGMÁTICA Y SEMÁNTICA. Es la propiedad del texto bien formado en torno a un tema o idea principal, que selecciona y jerarquiza la información (relevante / irrelevante) y organiza la estructura comunicativa de una manera determinada (introducción, apartados, conclusiones, etc.). La estructuración ayuda a construir y organizar el significado del texto.


Construcción del significado. Incluye todas las informaciones necesarias para ser comprendido por el lector. Atención al grado de explicitación, a la recuperabilidad pragmática de implícitos, a la macroestructura del contenido, al embalaje informativo (tema, rema).

Estructura y progresión de la información. Ordenación lógica de los datos según el interlocutor y la modalidad discursiva (narración, descripción, argumentación, etc.). Uso de superestructuras y embalaje informativo (tema/rema) adaptado a la progresión textual.

Párrafos y apartados. Organización del contenido en unidades jerárquicas y gráficas de una manera lógica.

Se da una progresión temática (causalidad, consecuencia, adición, afirmación, etc.).


3. COHESIÓN SEMÁNTICA Y GRAMATICAL. Las diferentes frases del texto se conectan entre sí formando una densa red de relaciones. Los mecanismos que se utilizan para conectarlas se denominan formas de cohesión, y pueden ser de distintos tipos: repeticiones y anáforas, relaciones semánticas entre palabras (antonimia y homonimia), enlaces, conectores, elipsis…


Conectores. Uso de procedimientos de conexión intra y extraoracional. Atención al uso de marcadores metadiscursivos de amplio alcance.

Anáforas y deícticos. Usos elípticos, anafóricos y deícticos recuperables, sin ambigüedades y con variación léxica y sintáctica.

Puntuación. Usos adecuados, correctos y variados de la puntuación y los recursos tipográficos.


4. CORRECCIÓN GRAMATICAL: Los conocimientos gramaticales aplicados de fonética, ortografía, morfosintaxis y léxico.


Respeta las normas de la ortografía, morfología y sintaxis española.
Usa un léxico recogido por los diccionarios de referencia


5. ESTILO y PRESENTACIÓN: Es una categoría más bien abierta que pretende evaluar la capacidad expresiva y el estilo de un texto, más allá de las cuestiones incluidas en los conceptos anteriores.


Riqueza léxica. Usa un léxico diverso y preciso, sin repeticiones.

Madurez sintáctica. Grado de complejidad y variación de las estructures sintácticas.

Recursos expresivos y estilísticos: fraseología, expresiones, figuras retóricas, etc.

Riesgo asumido. Grado de dificultad y ensayo que asume el aprendiz. Sugiere que el alumno ha asumido riesgos (ha usado sinónimos, vocablos menos corrientes, tiempos verbales complejos, etc.).


Además de estas propiedades, los manuales de expresión escrita también cuentan con otro factor, la disposición del texto en el papel. Por ejemplo, en una carta hay que saber separar la fecha, el destinatario, guardar márgenes, etc. Se trata del conjunto de convenciones sociales que regulan la presentación de los escritos. Los elementos paratextuales son muy importantes en el proceso de comprensión, ya que se refieren a su presentación. No basta que un texto sea coherente, cohesionado, adecuado y gramaticalmente correcto, si no tiene buena disposición, de lo contrario, pierde su valor como tal.


Estos los tenía claros y desde hace años me parecen de una ayuda y riqueza sin parangón. Pero el fallo estuvo en la metodología. Me explico. Le di todo mascadito. Él no intervino, se sintió juzgado desde fuera. Esto me trajo a la memoria el famoso decálogo para mejorar la corrección:


  1. Corrige solo lo que el alumno pueda aprender. No vale la pena dedicar tiempo a corregir cosas para las cuales el alumno no está preparado.
  2. Corrige cuando el alumno tenga fresco lo que ha escrito; o sea, en el momento en que lo escribe o poco después. No dejes pasar mucho tiempo entre la redacción y la corrección.
  3. Si es posible, corrige las versiones previas al texto, los borradores, los esquemas, etc. Recuerda que es mucho más efectivo que corregir la versión final.
  4. No hagas todo el trabajo de la corrección. Deja algo para tus alumnos. Marca las incorrecciones del texto y pídeles que busquen ellos mismos la solución correcta.
  5. Da instrucciones concretas y prácticas y olvida los comentarios vagos y generales. Por ejemplo: reescribe el texto, fíjate en este punto, amplía el párrafo 3º, escribe frases más cortas, añade más puntos o comas al 2º párrafo... Escribe o di cosas que el alumno pueda entender.
  6. Deja tiempo en clase para que los alumnos puedan leer y comentar tus correcciones. Asegúrate de que las leen y las aprovechan.
  7. Si puedes, habla individualmente con cada alumno. Corrige oralmente sus trabajos escritos. Es más económico, práctico y seguro.
  8. Da instrumentos para que los alumnos puedan autocorregirse; enséñales a consultar diccionarios y gramáticas, dales pistas sobre el tipo de error que han cometido, estimúlales para que revisen el escrito...
  9. No tengas prisa por corregirlo todo. Tómate tiempo para corregir concienzudamente cada escrito. Asegura la calidad de la corrección, aunque la cantidad se resienta de ello.
  10. Utiliza la corrección como un recurso didáctico y no como una obligación. Utiliza técnicas de corrección variadas. Adáptalas a las características de cada alumno.


Espero que os sea útil como a mí. Creo que en nuestra tarea pedagógica siempre es interesante tener una dirección clara, unas herramientas útiles y un estilo de trabajo eficaz que ayude a sacar lo mejor de cada alumno.




Javier García