lunes, 24 de junio de 2013

CONCURSO LITERARIO 2013 - BACHILLERATO - PRIMER PREMIO DE NARRATIVA



LOS GRITOS ENSORDECEDORES

Ljubomir Kondratowicz estaba en un parque cercano a su casa. Eran las seis de la mañana y estaba amaneciendo. Era un día plomizo y se estaba levantando la niebla en toda la ciudad. Era uno de los otoños más fríos que habían tenido en Polonia. Las temperaturas hacía días que no superaban los tres grados, pero Ljubomir no parecía notarlo. Pues ahí estaba, a las seis de la mañana, vestido con un pantalón negro, una camisa fina blanca de manga larga y sus botas de campo negras, en el parque.

El hombre se agarraba con fuerza a la escarchada barandilla de frío metal. Parecía querer arrancarla. Sobre sus manos, bancas por la fuerza, caína pequeñas gotas que se evaporaban al contacto con la piel. Aquellos que lo conocían no podían creer que estuviera llorando.


Ljubomir era alto y musculoso. Su formación como militar le otorgaba un férreo porte. Sus actos lo convertían, a ojos de los demás, en un demonio, en un ser despreciable y cruel. Durante su vida, había robado, asesinado, engañado, mentido…, incluso a aquellos a los que amaba.

Pero aquel día, después de 50 años de lucha, había terminado su pesadilla.

Y no podía evitar llorar por toda la gente a la que había perdido y por la que, hasta aquel día, no se había podido permitir derramar ni una sola lágrima. Porque el mundo estaba despertando y pronto…, muy pronto…, en pocas horas…, quizás unos cuantos minutos…, se enterarían de que aquella obra por fin había acabado.

La horrible y eterna función que le habían obligado a representar había terminado, porque el telón por fin había caído.

Y aquel 10 de noviembre, resonaron en el mundo entero los aplausos ensordecedores y el grito asalvajado de millones de almas que agradecían el fin de este espectáculo que había durado demasiado.

ISABEL EXTREMERA SÁNCHEZ, 1º BACH. A


No hay comentarios: